Ficha
Título original: I Origins
Año: 2014
Género: Drama, Ciencia Ficción
Creador/es: Mike Cahill
Duración: 106 minutos
País de origen: Estados Unidos
Opinión
Sin
darme cuenta me he encontrado con Mike Cahill, del que hace poco vi
la película Watchmen. Con esta película agregada a mi memoria creo
que puedo decir que es una persona la cual tiene muy en cuenta la
vida y la muerte y así lo comparte, con uso de su imaginación bien desarrollada.
Es una película para pensar y
fuerte. Pocas veces veo películas así, generalmente porque la
mayoría con escenas tan emocionalmente perturbadoras acaban
haciéndome
polvo, pero son muy interesantes. Aunque verlas me haga sentir
masoquista.
Esta en particular, ha tenido distintas formas. El
protagonista pasa por distintas fases, se nota cada cambio que da la
pelícua.
Como si cada vez que le cambiase el punto de vista al protagonista,
cambiara la película. Es interesante, muy profunda. Sobre todo, me
encanta que no se pierda el tiempo, que todas las escenas estén
ahí por algo, que sean de valor para lo que viene después. Además
de que no es muy larga y teniendo en cuenta el tema que se trata que
puede parecer muy largo, lo hace en el tiempo perfecto y no le falta
ni le sobran detalles.
La escena final lo dijo todo por si
misma, te deja espacio para pensarlo tu solo y una escenografía
que van perfectamente con lo que se quiere transmitir.
Una
historia de amor hermosa, un poco viscosa
y con un final trágico a la vez que asombrosamente espiritual.
Hablemos brevemente de Ian y Sofi, su tiempo fue rápido y conciso.
Su forma de conocerse fue de lo más original que he visto. Tanto el
camino que tomo Ian hasta ella, como la forma en la que se hablaban y
las conversaciones que tenían. Todo de forma que mostraban lo
esencial, solo lo que tenías que saber.
La película hurga muy
hondo, pero es una buena demostración
de lo que son los humanos y sus creencias. Lo que puede ser verdad y
lo que creemos verdad.
''Nada es verdad, todo está permitido.'' ,
cita del libro Alamut de
Vladimir Bartol, la cual utilizaron
en los videojuegos de Assassin's Creed, estuvo en mi cabeza varias
veces a lo largo de la película.
Estos días he estado con
Assassin's
Creed 2 en el que tratan principalmente la reencarnación. Me ha
parecido, esto junto a varias cosas más (coincidencias que se me
acumulan), me han recordado a la escena del número 11 que aparece
casi que al inicio de toda la historia de Orígenes. Encontrarse
con ''las casualidades'' como las del número, o bien es genial o
asusta que te cagas.
Ahora lo que he estado pensando mientras se me
enfriaba la cabeza es; si las personas reencarnan y tienen los gustos
casi iguales a los de su anterior vida, si se definen por eso. La
primera vida de esa cadena, ¿en qué se basaban sus gustos? Quizás
es un poco irrelevante. Si me pongo a pensar en ello se me va mucho
la cabeza, en serio, pero (de nuevo) es muy interesante ponerse a
pensar. Y encima tiene su sentido lo que dicen, si en algún caso lo
de los ojos funcionara, tiene un sentido espiritual. Lo que lo hace
sorprendente es porque llena esos huecos en la ciencia que aún están
por descubrirse, y como en la religión,
se llenaron con todas esas ideas de la película.
Tiene
una única escena fuerte, ya sabrás cuál es. La muerte de Sofi fue
gorerosamente dolorosa (sí, me lo acabo de inventar), y se vio venir
nada más enfocaron la cámara a su culo entre la pared y el
ascensor. Es de esas escenas por las que tengo que seguir viendo la
película para olvidármelas. Si la dejo ahí, se me queda en la
cabeza para siempre forever ever. Por suerte para mi,
después de eso, la película no fue más que a mejor. Por eso me
gusto tanto y no me quede súper traumada.
Disculpad si la reseña parece un revuelto de mi cerebro, es que lo es.
Puntuación: 10/10
No tengo pegas.

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